Es la pregunta que más recibimos cuando alguien pide cita por primera vez para diatermia — y la respuesta seria empieza con un "depende". Pero un "depende" bien explicado es útil, así que aquí van las horquillas reales con las que trabajamos en LIV, qué las hace variar y cómo saber si el tratamiento va bien o hay que replantearlo.
La respuesta corta, por objetivo
Estas cifras son orientativas y salen de la práctica clínica habitual; tu plan concreto se define en la valoración:
Lesión aguda o subaguda (contractura, sobrecarga, rotura fibrilar leve, esguince): entre 3 y 6 sesiones, dos por semana al principio y una después, integradas con la progresión de carga.
Tendinopatías (rotuliana, aquílea, epicondilitis, hombro): entre 6 y 10 sesiones, semanales, acompañando siempre un programa de fuerza que dura más que la propia diatermia. Aquí lo que marca el ritmo es el tendón, y los tendones son lentos.
Dolor crónico de espalda o cuello: un ciclo inicial de 6 a 10 sesiones, empezando con dos semanales y espaciando conforme el ejercicio toma el relevo, y después sesiones puntuales de mantenimiento en épocas de más carga. Lo desarrollamos en Diatermia para el dolor lumbar y cervical crónico.
Cicatrices, suelo pélvico y fisioestética: ciclos de 8 a 12 sesiones, habitualmente semanales; en tejidos cicatriciales los cambios son progresivos y se valoran cada tres o cuatro sesiones. Más detalle en INDIBA en suelo pélvico y postparto.
Recovery deportivo (descarga entre bloques de entrenamiento): sin ciclo fijo; sesiones puntuales según calendario de competición y carga.
Cada cuánto: la frecuencia importa más que el número
En fases agudas y subagudas la diatermia rinde mejor concentrada — dos sesiones semanales durante dos o tres semanas — porque el objetivo es acompañar una reparación que está sucediendo ahora. En procesos crónicos y tendinosos, la frecuencia baja a una semanal, y lo importante pasa a ser la constancia del ejercicio entre sesiones. Espaciarlas demasiado al principio (una cada quince días en una lesión reciente) suele hacer que se pierda el efecto acumulativo; concentrarlas demasiado en un tendón crónico no acelera nada.
Cuánto dura una sesión
La aplicación de INDIBA en sí dura entre 15 y 25 minutos por zona, según el tejido y el modo. Pero en LIV nunca es una sesión "solo de máquina": forma parte de la sesión de fisioterapia de 45 minutos, con valoración, terapia manual, la diatermia y ejercicio o pautas para casa. Por eso no cobramos la INDIBA como un extra: está incluida en la sesión de fisioterapia (60 €) cuando tu fisioterapeuta considera que aporta a tu caso. Si solo buscas "que te pongan la máquina" sin más, probablemente no somos tu sitio — y te lo diremos con cariño.
Qué notarás y cuándo
Durante la sesión, un calor agradable y progresivo en la zona; después, alivio del dolor y menos rigidez que suele durar de unas horas a varios días. La mejora funcional — poder correr, agacharte, girar el cuello, dormir sin molestias — se construye sesión a sesión y depende sobre todo del trabajo activo que la acompaña. Como referencia interna: si tras 3 o 4 sesiones bien indicadas no hay ningún cambio en dolor, movilidad o tolerancia al ejercicio, no seguimos añadiendo sesiones "por si acaso": revisamos el diagnóstico, cambiamos el enfoque o te derivamos. Insistir con lo mismo cuando no funciona no es tratamiento, es facturación.
Lo que hace variar el número de sesiones
Tres cosas, principalmente. El tiempo de evolución: una lesión de dos semanas responde antes que un dolor de dos años. La carga que sigues poniendo encima: si el origen del problema no cambia — la silla, el volumen de entrenamiento, la técnica — el tejido no tiene ocasión de recuperarse, por muchas sesiones que hagamos. Y lo que haces entre sesiones: el ejercicio pautado, el descanso y la progresión de carga son los que consolidan lo que la diatermia facilita.
Y si no sabes qué te pasa
No hace falta llegar con diagnóstico. La primera visita en LIV es una valoración de fisioterapia: exploramos, te explicamos qué encontramos y, si la diatermia tiene sentido en tu caso, te decimos cuántas sesiones estimamos y por qué. Y si tu problema necesita otra cosa — un médico, una prueba de imagen, un cambio en cómo entrenas — también te lo diremos en esa misma visita.
Seguir leyendo: Diatermia (tecarterapia): para qué sirve · INDIBA en lesiones deportivas · ¿Cuándo ir al fisioterapeuta?
Preguntas frecuentes
¿Se puede hacer INDIBA todos los días?
Se puede, pero rara vez tiene sentido. En fases agudas trabajamos como máximo dos o tres sesiones semanales; el tejido necesita tiempo entre aplicaciones para responder, y el resto de la semana es para el ejercicio pautado.
¿Cuánto cuesta una sesión de INDIBA en LIV?
La INDIBA está incluida en la sesión de fisioterapia de 45 minutos (60 €) cuando está indicada; no es un suplemento. Emitimos factura de cada sesión por si tu seguro contempla el reembolso, y el bono de 5 sesiones está pensado para esos casos.
¿Hay que hacer "mantenimiento"?
Depende del proceso. En dolor crónico y en épocas de mucha carga deportiva, algunas personas se benefician de sesiones puntuales de mantenimiento; en una lesión aguda bien resuelta, no. Un buen plan termina cuando ya no lo necesitas — no cuando se acaba el bono.
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Contenido informativo elaborado por el equipo de LIV y revisado por Oliver Lou Moreno, fisioterapeuta col. nº 9394. No sustituye la valoración de un profesional sanitario. INDIBA® es una marca registrada de INDIBA S.A.
Sobre el autor
Oliver Lou Moreno · Fisioterapeuta colegiado nº 9394 (Colegio Profesional de Fisioterapeutas de la Comunidad de Madrid). Socio de LIV — Fisioterapia & Boutique Gym, Barrio de Salamanca, Madrid.
Artículo revisado por un fisioterapeuta colegiado. No sustituye la valoración individual de un profesional sanitario. Última revisión: 1 oct 2026.