La cervicalgia —el dolor de cuello— es, junto a la lumbalgia, el gran peaje del trabajo de pantalla. La mayoría de episodios son mecánicos e inespecíficos: no hay una lesión grave detrás, sino una combinación de horas de postura mantenida, estrés y falta de fuerza. Y eso es una buena noticia, porque responde muy bien al tratamiento.
Por qué duele el cuello
Postura mantenida, no "mala postura". El problema no es mirar la pantalla: es mirarla cuatro horas seguidas sin variar. La musculatura cervical trabaja en estático, se fatiga y aparecen las contracturas de trapecio superior, angular y suboccipitales.
Estrés que se aprieta. El cuello y la mandíbula son los grandes somatizadores. Semanas de tensión se traducen en hombros elevados de forma inconsciente y en despertar con el cuello "cargado".
Débito de fuerza. Una musculatura cervical y escapular débil tolera peor las mismas horas de oficina. Por eso el tratamiento moderno de la cervicalgia siempre incluye ejercicio, no solo camilla.
Latigazo o gesto brusco. El clásico "me quedé clavado": una cervicalgia aguda con espasmo protector que asusta más de lo que significa.
Señales que merecen valoración sin esperar
Dolor que baja por el brazo con hormigueo o pérdida de fuerza, mareo o inestabilidad asociados, dolor tras un traumatismo, fiebre o dolor nocturno que no cede con el cambio de postura. Son minoría, pero se valoran pronto.
Cómo tratamos la cervicalgia en LIV
- Valoración: exploración de movilidad, puntos gatillo, fuerza y hábitos (pantallas, sueño, estrés). El cuello nunca se trata aislado del contexto.
- Fase de alivio: terapia manual, diatermia y, cuando está indicada, punción seca sobre los puntos gatillo activos. Objetivo: reducir dolor y recuperar el giro completo en pocas sesiones.
- Fase de consolidación: ejercicio específico de cuello y cintura escapular (flexores profundos, trapecio medio/inferior, movilidad torácica). Es lo que evita que vuelva cada dos meses.
- Micro-hábitos: pausas de movimiento cada 45-60 minutos y dos ajustes de puesto de trabajo con más impacto que cualquier silla ergonómica de 800 €.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto dura una cervicalgia?
Los episodios agudos suelen mejorar de forma clara en 1-2 semanas con tratamiento y movimiento. Si supera las 2-3 semanas o se repite con frecuencia, toca abordar la causa de fondo con ejercicio.
¿Es bueno el calor para el dolor de cuello?
Sí, como alivio: calor suave 15-20 minutos relaja la musculatura y reduce la sensación de rigidez. Es un complemento, no un tratamiento.
¿La almohada tiene la culpa?
Menos de lo que se le atribuye. Una almohada que mantenga el cuello alineado ayuda, pero si la musculatura está débil y sobrecargada, ninguna almohada lo compensa.
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Contenido informativo elaborado por el equipo de LIV y revisado por Oliver Lou Moreno, fisioterapeuta col. nº 9394. No sustituye la valoración de un profesional sanitario.
Sobre el autor
Oliver Lou Moreno · Fisioterapeuta colegiado nº 9394 (Colegio Profesional de Fisioterapeutas de la Comunidad de Madrid). Socio de LIV — Fisioterapia & Boutique Gym, Barrio de Salamanca, Madrid.
Artículo revisado por un fisioterapeuta colegiado. No sustituye la valoración individual de un profesional sanitario. Última revisión: 24 sep 2026.